El filme cierra la trilogía de películas de Eisenstein iniciada por La huelga y seguida de El acorazado Potemkin. Octubre fue comisionada por el Comité Central del Partido para honrar el décimo aniversario de la Revolución de Octubre.[2] Siguiendo la filosofía comunista, en Octubre no hay personajes principales. La habilidad de Eisenstein y su experiencia se ve en los rápidos movimientos y en el ritmo en el montaje, así como en la construcción de intensas secuencias.[2] Muchos participantes de la revolución tales como los Guardias Rojos, soldados, marineros o personajes como Trotski y Lenin aparecen en el filme, dando buena prueba de la fidelidad que pretende reflejar.[